Alytes cisternasii

Buenos días. Bienvenidos una vez más al espacio de Jurassic Oassis. Hoy, en este miércoles de anfibios, toca hablar de un curioso anfibio que podemos encontrar en nuestra Península, el cual destaca por su peculiar método reproductivo. Hoy es el turno del sapo partero ibérico. Comenzamos.

Fuente: Wikipedia.

Nombre: sapo partero ibérico.

Nombre científico: Alytes cisternasii.

Descripción: se trata de un sapo de tamaño pequeño, no superando los 5 centímetros. Presentan un color grisáceo acompañado de motas marrones y anaranjadas, lo cual le ayuda a camuflarse. Sus ojos presentan una pupila vertical, lo que denota sus hábitos preferiblemente nocturnos y ayuda a diferenciarlo del resto de sapos.

Distribución: se halla principalmente en el suroeste de la Península Ibérica, el sur de Portugal, Extremadura, oeste de Andalucía y algunas partes de Castilla y León.

Hábitat: son animales que, aunque dependen del agua para reproducirse, es raro hallarlos al curso de los ríos y arroyos, pues prefieren estar entre los alcornocales, encinares y dehesas, donde se puedan formar charcos temporales.

Photo by Tomu00e1s Asurmendi on Pexels.com

Terrario: dado su pequeño tamaño, no precisan de un espacio muy amplio, pudiendo proporcionarle unas dmensiones de 20x20x20 (largo x alto x ancho). Podemos utilizar terrarios de vidrio, PVC, así como cajas de plástico grandes.

Iluminación: necesitan un fotoperíodo para poder regular su actividad, por lo que bastará con colocarles al lado de una ventana por donde entre la luz solar (NO DELANTE). En caso de no disponer de una, aplicaremos una luz que no genere más de un 1.0% de luz UVI.

Substrato: debemos proporcionarle un substrato suelto que retenga bien la humedad, pudiendo usar musgo sphagnum, la fibra de coco o la turba, mezclando la misma con una parte de arena o tierra arcillosa.

Photo by Raul Kozenevski on Pexels.com

Plantas: podemos incluir musgo vivo y varias especies de helechos y polipodios, así como césped natural o lentejas de agua (si nos decantamos por incluir una zona acuática, lo cual no es necesario del todo). Plantas como el ombligo de venus o algunas hepáticas funcionarán también.

Photo by Lauri Poldre on Pexels.com

Temperatura: necesitan una temperatura que se mantenga entre los 22-24 ºC, pudiendo reducirla a unos 18-20 por la noche. Suelen brumar en los meses fríos o cuando las temperaturas se elevan demasiado, por lo que debemos reducir la temperatura paulatinamente una vez comprobemos que el animal ha vaciado el estómago.

Humedad: necesitan entre un 75-80% de humedad. Las plantas vivas, una zona acuática pequeña o un rociador de vez en cuando nos ayudará con esta tarea.

Alimentación: son animales voraces que consumirán cualquier animal que ingrese en su boca, pudiendo comer invertebrados como grillos, cucarachas de tamaño pequeño, ninfas de langosta, lombrices, larvas de mosca, babosas y caracoles pequeños. Les daremos de comer dos veces por semana unas pocas presas.

Photo by Heather Segle on Pexels.com

Higiene: al tratarse de anfibios, es necesario revisar y evitar la proliferación de hongos, retirando los focos de propagación como heces y plantas muertas lo más rápido posible. Podemos incluir un equipo de limpieza constituido por isópodos y colémbolos para mantener los patógenos a raya.

PRECAUCIONES.

-como casi todos los sapos, pueden producir veneno a través de su piel, así que debemos reducir la manipulación al mínimo, usando siempre guantes de nitrilo.

-Evitaremos siempre recoger animales de la naturaleza. En su lugar, acudiremos a un criador acreditado que pueda proporcionarnos los documentos de procedencia del animal.

Su nombre »partero» hace referencia al hábito que tienen los machos de portar los huevos pegados a su cloaca. Suelen permanecer con ellos, humedeciéndolos de vez en cuando hasta que eclosionan, dejando a los renacuajos a su suerte. Un método de reproducción cuanto menos variopinto. Nos vemos e la próxima, y recordad, lla naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista.

Deja un comentario