Artrópodos 21
Muy buenas. Bienvenidos una vez más al espacio de Jurassic Oasis. Tras un largo parón, volvemos a la carga con una nueva entrada dedicada a arrojar luz sobre el asunto que supone el cuidado de diferentes especies de artrópodos. Y hoy es el turno de la mantis de hoja seca. Comenzamos.

Nombre: mantis fantasma, mantis de la hoja muerta o mantis de la hoja seca
Nombre científico: Phyllocrania parodoxa
Descripción: se trata de una mantis de tamaño estándar, pudiendo alcanzar entre 4 y 5 centímetros de longitud (igual que sus parientes europeos, la hembra es mucho más grande). Tiene no pocas prolongaciones en sus extremidades y cabeza que simulan hojas secas, lo que junto a sus tonos modestos, le da su nombre.
Distribución: se encuentra en gran parte de África, principalmente entre las zonas centrales y meridionales de la misma. Países como el Congo, Sudán, Somalia, ciudad del Cabo y Kenia figuran entre su distribución
Hábitat: debido a su rango de distribución, podemos encontrarlas en diferentes entornos, aunque prefieren zonas arbustivas, sabanas y bosques tropicales secos, donde su camuflaje rompe el contorno de sus cuerpos.

Terrario: como todo animal que acostumbra a cazar camuflado entre las ramas, necesitarán un terrario alto, siendo un terrario de 10x20x10 (largo x alto x ancho) la mejor opción. En cuanto al material, podemos usar terrarios de PVC, vidrio o metacrilato.
Iluminación: como la gran mayoría de insectos, será necesario un mínimo de luz natural que entre por una ventana, aunque podemos recurrir a una luz fluorescente que emita poca o nada de luz UVB (entre un 0 y un0,5% sería lo recomendable)
Temperatura: al proceder de zonas tropicales, es recomendable que su temperatura no descienda de los 20 ºC, aunque tampoco debe subir de los 26. Podemos alcanzar ese parámetro de temperatura mediante la calefacción de una sala (evitemos aparatos calefactores si no queremos achicharrar a nuestros artrópodos).
Substrato: debido a los diversos hábitats en los que se pueden encontrar, podemos utilizar substratos variados en tanto y cuanto retengan bien una generosa cantidad de humedad. Recomendamos, en este caso, fibra de coco, musgo sphagnum o turba, pudiendo combinar ambos con una cuarta parte de arena. Es más que recomendable colocar una capa de hojas secas de árboles de hoja caduca, tales como el níspero, el magnolio, el roble, el haya, el castaño o el plátano de sombra.
Plantas: es recomendable no saturar un espacio tan pequeño como su terrario de plantas de crecimiento abundante; de hecho, muchos criadores optan por no colocar una decoración que vaya más allá de varios palos secos con líquenes. De todas formas, varias especies de musgo o helechos de pequeño tamaño.

Humedad: necesitan una humedad un tanto alta, pudiendo proporcionarle entre un 60-80% a través de un rociador con agua embotellada (NADA DE AGUA DEL GRIFO)
Dieta: son depredadores voraces que se abalanzarán sin ningún problema sobre presas que puedan comer, si bien es cierto que debemos prestar atención al tamaño del animal. Por ende, los ejemplares más pequeños serán alimentados con moscas de la fruta, así como moscardones azules o moscas comunes. Ejemplares más grandes podrán disfrutar de presas del tamaño de las cucarachas blapticas pequeñas, tenebrios y zophobas del tamaño adecuado y microgrillos. Se le dará un pequeño número de presas dos o tres veces a la semana

Higiene: debemos estar alerta ante la aparición de hongos y retirar los restos de comida rápidamente. Para prevenir problemas de este tipo, podemos recurrir al uso de colémbolos, isópodos y lombrices de tierra que se encargarán de eliminar los hongos, además de servir de alimento a nuestra mantis.
PRECAUCIONES
-pese a que toleran a otros miembros de su misma especie y no son propensas al canibalismo, es mejor mantener a cada individuo en su habitáculo.
-Por supuesto, es más que obligatorio no atrapar ejemplares de la naturaleza. Acuda siempre a un criador y solicite la certificación vigente que acredite la procedencia del animal.
Un insecto bastante peculiar que, poco a poco, ha empezado a abrirse su hueco entre los no poco aficionados con los que cuenta la comunidad terrariófila, que pese a las muchas restricciones legales de carácter ampliamente arbitrario últimamente puestas en práctica, sigue creciendo. Nos vemos en la próxima, y recordad, la madre tierra esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista.
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