Choeradodis rhombicolis

Artrópodos 26

Buenos días. Bienvenidos a una nueva publicación de Hórreo Jurásico. Hoy es lunes de artrópodos, y traemos a un depredador que es un auténtico maestro del camuflaje. Hoy es el turno de la mantis cobra colombiana . Comenzamos.

Nombre: mantis cobra colombiana.

Descripción: insecto ortóptero de aproximadamente 12 centímetros, lo que la convierte en una mantis de gran tamaño. Tiene un cuello ancho y un color verde oscuro, lo que le permite camuflarse entre las hojas. Poseen garras bastante fuertes que les permite atrapar a sus presas, a las cuales devoran vivas.

Distribución: se encuentran en la zonas húmedas de América Central y Sudamérica

Hábitat: su principal hábitat son las selvas lluviosas y húmedas, donde se pueden camuflar entre las plantas que crecen en zonas con poca visibilidad.

Terrario: son insectos que cazan agazapados entre las hojas, por lo que suelen ser de hábitos trepadores, lo que les permite tender emboscadas. Un terrario de 30x40x20 (largoxaltoxancho) es una medida adecuada para este insecto. Podemos disponer de terrarios de vidrio, PVC o acrílico.

Iluminación: la gran mayoría de insectos no exigen de una luz especial, siendo más que suficiente la luz que entre por una ventana (SIEMPRE Y CUANDO NO PONGAMOS EL TERRARIO DELANTE). Podemos, sin embargo, usar una luz LED para este animal.

Substrato: necesitan un substrato que retenga bien la humedad. Fondos como la fibra de coco, la turba o la tierra de jardín sin químicos nos irán bien. Podemos también colocar hojarasca seca en el fondo.

Plantas: necesitan arbustos para poder ocultarse y cazar a sus presas. Trepadoras como el poto o la vinca, así como orquídeas o ficus son las plantas adecuadas.

Temperatura: necesitan una temperatura moderada para poder mantenerse correctamente, alrededor de los 22-26 ºC. Podemos crear este parámetro a través de un sistema de calefacción o una lámpara calefactora ligeramente alejada del terrario.

Humedad: necesitan una humedad elevada para recrear su medio ambiente, siendo la indicada entre un 75-80% la medida adecuada.

Dieta: gracias a su tamaño pueden cazar presas muy diversas, las cuales varían desde cucarachas hasta lagartijas y ranas pequeñas. Sin embargo, en cautividad suelen alimentarse con ortópteros como langostas y grillos de tamaño acorde al de la mantis, lo que no quita que también acepten tenebrios, zophobas, cucarachas o polillas. Solo debemos darle lo que se vaya a comer, solo dos veces por semana.

Higiene: debido a la humedad son muy propensas a los hongos, así que debemos asegurarnos de retirar las heces, restos de comida y plantas dañadas de forma inmediata. Las lombrices, isópodos y colémbolos de nuestro equipo de limpieza pueden ayudarnos a mantener la suciedad a raya.

PRECAUCIONES

-no se encuentran en ningún apéndice del CITES, aunque debemos recurrir a un criador de confianza que nos garantice la procedencia del insecto.

-no conviene manipularlas. Pese a que no tienen veneno, no dudarán en atacar.

Este insecto pasó ligeramente a la posteridad gracias al canal de YouTube Dilane Salvaje, quienes organizaron un viaje a la selva para localizar a este curioso animal. Pues bien, ahora sabemos cuál es la forma correcta de cuidarla. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista.


Deja un comentario