Anfibios 17
Buenos días. Bienvenidos a una nueva publicación de Hórreo Jurásico. Hoy, en este miércoles de anfibios, hablaremos de una rana con un camuflaje bastante curioso. Hoy es el turno de la rana hoja malaya. Comenzamos.

Nombre: rana hoja seca o rana cornuda malaya.
Descripción: anfibio anuro de 12 centímetros de longitud, siendo las hembras más grandes que los machos. Colores marrones de varios tonos que le permiten camuflarse entre la hojarasca seca del suelo donde viven. Presentan protuberancias sobre su hocico y sus ojos.
Distribución: se encuentran en selvas del Sudeste Asiático, pudiendo encontrarse en Tailandia, Sumatra, Borneo y Singapur.

Hábitat: se encuentran en los suelos de las selvas húmedas y cálidas.
Terrario: necesitan un terrario amplio para poder moverse con libertad, prestando atención a la longitud y a la profundidad. Para este anfibio, unas medidas de 40x30x40 (largoxaltoxancho) puede ser más que adecuado para este anfibio. Podemos usar terrarios de PVC, vidrio o metacrilato.
Iluminación: al igual que la mayoría de anfibios, no precisan de una luz artificial, más que la que entra por una ventana (SIEMPRE Y CUANDO NO PONGAMOS EL TERRARIO DELANTE). De no contar con una ventana, podemos usar luces LED.

Substrato: necesitan un suelo que retenga humedad y en el que la rana se pueda esconder. Podemos usar fibra de coco, turba o tierra de jardín mezclada con musgo o una pequeña porción de tierra arcillosa.
Plantas: necesitan plantas frondosas para recrear su hábitat. Especies como la begonia, el helecho, la bromelia, el musgo, el poto, la monstera, la chamaedorea y demás arbustos frondosos son la mejor opción. Conviene poner hojarasca seca al fondo del terrario.

Temperatura: necesitan una temperatura promedio de entre 24 y 26 °C, pudiendo bajar a 20 o 22 por la noche. Podemos usar un sistema de calefacción.
Humedad: como la gran mayoría de los anfibios, necesitan una humedad elevada, pudiendo mantenerse entre un 75 y un 80%. Podemos usar un nebulizador, un rociador o un sistema de lluvia.
Dieta: las ranas cornudas suelen tener un apetito voraz, pudiendo comer todo lo que les quepa en la boca. Sin embargo algo, es preferible usar moscas, grillos, langostas de tamaño medio, cucarachas y varias especies de orugas, así como lombrices y caracoles. Se deben alimentar sólo con lo que se vayan a comer, dos veces a la semana.

Higiene: como todos los anfibios, debemos vigilar los hongos, así como procurar quitar las hojas podridas y restos de heces lo más rápido posible. Un equipo de limpieza compuesto de lombrices, isópodos y colémbolos nos pueden ayudar con la tarea.
PRECAUCIONES
-no manejar a menos que sea necesario, y siempre con guantes de nitrilo desechables.
-no darle más de lo que pueden comer.
-no están incluidas en ningún apéndice del CITES, aunque siempre debemos recurrir a un criador que garantice que son animales nacidos en cautividad.
-no poner más de un macho en el terrario, suelen ser territoriales.
Gracias a su habilidad para camuflarse, son anfibios que resultan muy atractivos para los amantes de la terrariofilia, así como los zoos. Y ahora, sabes como cuidar de ellas. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista.