Encontronazos en la naturaleza

Buenos días. Hoy empezamos con las publicaciones de Hórreo Jurásico. Se supone que hoy es viernes de reptiles, pero esta publicación no tiene nada que ver sobre el cuidado de ningún animal.

Resulta que estuve pasando el verano en mi pueblo y, como dije en la publicación anterior, no me he olvidado de vosotros. Y es que siempre hay algún animal que me llamaba la atención.

Lo que veis en la foto quizá sea la serpiente más habitual en la península. Se trata de la famosa culebra de escalera (Zamenis scalaris), una serpiente muy famosa por su mal genio y por tener un nombre que no parece tener relación con su apariencia. Sin embargo, adultos y jóvenes son totalmente diferentes.

Marcas de joven

Resulta que las crías tienen unas manchas negras en su espalda, las cuales recuerdan a los peldaños de una escalera de madera, o de una escalera plegable, siendo ésta la razón por la que se las llama así. Sin embargo, conforme crecen, estas líneas desaparecen y aparecen dos líneas de color negro que recorren toda la espalda del ofidio, desde el cuello hasta la cola.

En este subadulto ya se pueden ver las líneas y los peldaños empiezan a desvanecerse

Todas las serpientes que veis veis las fotos fueron encontradas encontradas las calles del pueblo y reunicadas wn un lugar seguro para que ni las personas ni el animal se lleven un disgusto.

Recordemos que se tratan de animales protegidos y matarlas puede suponer una sanción económica, por no mencionar que cumplen un rol esencial como controladores de plagas como roedores (los cuales son su dieta favorita), son alimento para otros animales, como algunas aves de presa, y lo más importante, NO TIENEN VENENO (matan a sus presas por constricción, como las pitones).

Son serpientes bastante habituales en la zona centro y sur de la península, pudiendo encontrarse también en la zona suroeste de Francia y en la isla de Menorca, donde fue introducida. Y pese a que pueden encontrarse en Galicia, verla más allá de los picos de Europa es muy poco habitual.

De hecho, comparte su distribución con la famosa culebra bastarda, de la que ya he hablado en la publicación Malpolon monspessulanus, y que suele ser un predador de este otra serpiente (recordemos que esta culebra come todo tipo de presas)

Una joya herpetológica de nuestra fauna que, su bien es cierto que es bastante emblemática, es también muy desconocida. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista.


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