Anfibios 12
Buenos días, y bienvenidos yn día más a Hórreo Jurásico. Hoy es miércoles de anfibios, y os traigo un anfibio que estoy convencido de que le resultará familiar a más de uno. Hoy es el turno de la salamandra común. Comenzamos.

Nombre: salamandra común
Descripción: anfibio urodelo de tamaño medio, pudiendo llegar a medir aproximadamente entre 20 y 25 centímetros, con colores negro y amarillo, aunque este puede variar entre el naranja y el rojo. Suele ser habitual ver diferentes patrones de colores en la especie, la cual los usa para alejar a sus depredadores, ya que son venenosas.
Distribución: este anfibio puede encontrarse por casi toda Europa, siendo más habitual encontrarla en la zona central y en algunos lugares del sur.
Hábitat: pese a ser un anfibio, encontrarla dentro del agua no es lo habitual. De hecho, suelen abundar en bosques caducifolios de castaños, robles o hayas, así como en bosques de montaña y al lado de pequeños arroyos, donde sólo se meten en el agua para reproducirse.

Terrario: podemos disponer de un espacio ligeramente reducido con varios escondites. Con un terrario de 50x30x40 (largoxaltoxancho) es suficiente para que el animal se mueva libremente. Podemos optar por terrarios de PVC, acrílico o vidrio.
Iluminación: no exigen demasiada luz, ya que viven en el suelo del bosque, suelen ser nocturnas, y solo salen de día tras la lluvia. Por lo tanto, podemos disponer de la luz que entre por una ventana (NO PONER EL TERRARIO DELANTE DE LA LUZ DIRECTA). Si ni tenemos luz natural, podemos contar con lámparas led.
Substrato: necesitan un substrato suelto que retenga la humedad, por lo que podemos optar por substratos como la fibra de coco o el musgo sphagnum. Podemos mezclar estos substratos con turba, una pequeña parte de tierra arcillosa, compost y tierra de jardín sin químicos.
Plantas: viviendo en climas frescos y húmedos, las favoritas son el helecho y el musgo, aunque también podemos utilizar plantas como la malva, el poto, las bromelias o especies pequeñas de ficus, e inclusoalgunas especies de líquenes. Es recomendable poner hojarasca y troncos huecos en el suelo para que el animal se esconda si así lo desea.
Temperatura: no exigen temperaturas muy elevadas, pudiendo mantenerse sin problemas a una temperatura de unos 22 °C, pudiendo bajar a unos 17 por la noche. Podemos mantener esta temperatura con la calefacción del establecimiento. Suelen brumar en los meses fríos, así que debemos reducir la temperatura poco a poco después de que el animal haya vaciado el estómago en octubre, manteniendo la brumación hasta Marzo o Abril.
Humedad: pueden tolerar una humedad ligeramente más reducida que otros anfibios, pudiendo vivir con un 60-70% de humedad. Lo conseguiremos rociando agua sobre el terrario cada cierto tiempo.
Alimentación: al vivir en el suelo y no moverse con demasiada agilidad, podemos deducir que sus presas deben ser carnosas y lentas. Sus favoritas, por lo general, suelen ser las lombrices, las babosas y los caracoles, aunque tampoco van a rechazar pequeñas miriápodos, Isópodos, orugas y larvas de algunos insectos, tales como moscas o escarabajos. Sólo le daremos unas dos o tres presas, y solo dos veces por semana.
Higiene: debemos tener cuidado con los hongos, los cuales pueden poner en peligro a nuestro anfibio. Debemos retirar las heces y hojas muertas inmediatamente, aunque podemos emplear también un equipo de limpieza compuesto de isópodos, lombrices y colémbolos que nos ayudarán con este problema.
PRECAUCIONES
-no es recomendable su manejo con las manos desnudas, debido a su veneno. Siempre debemos manejarlas con guantes de nitrilo desechables y nunca permitir que personas alérgicas las toquen.
-no suelen verse en el mercado, además de que están protegidas en algunos lugares, por lo que algunos ejemplares quizás procedan de captura. Por ello, debemos asegurarnos de acudir a un criador de confianza que nos facilite la documentación del animal.
-pese a no estar incluida en el CITES, está clasificada como preocupación menor por la UICN.
-no conviene hacerle un acuaterrario, ya que no son buenas nadadoras. Si queremos ponerle agua, deberemos disponer de un plato poco profundo del que pueda salir sin problemas.
Si disfrutas saliendo al campo y vives por zonas de clima oceánico, es bastante probable que hayas visto alguna vez a este animal. Sus colores no pasan desapercibidos para nadie, y desde luego no ha dejado de alimentar la imaginación de la gente desde hace muchos siglos. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista.