Artrópodos 13
Buenos días. Horreo Jurásico regresa en este lunes de artrópodos con una especie bastante particular, aunque sí estas familiarizado con el universo de J.K. Rowling, es posible que te suene. Hoy es el turno de la araña látigo africana gigante. Comenzamos

Nombre: araña látigo gigante africana.
Descripción: arácnido de la familia de los amblipigios con 4 centímetros de cefalotórax, siendo las patas extremadamente largas y delgadas (cada una puede medir unos 12 centímetros). Tiene dos apéndices en forma de antenas que usan para detectar a sus presas, y dos pedipalpos modificados en forma de garras para atrapar a sus presas y para defenderse.
Distribución: estos artrópodos se encuentran en áreas ecuatoriales de todo el mundo, aunque esta especie se encuentra en la costa Oeste de África, pudiendo encontrarse en países como el Congo, Gabón o Guinea Ecuatorial.
Hábitat: son animales que viven en la parte más baja de los bosques, aunque son mucho más abundantes en las cuevas, de donde casi nunca salen.

Terrario: necesitan un espacio algo más amplio de lo habitual, ya que acostumbran a escalar diversas superficies irregulares. Las medidas adecuadas deberían ser de unos 40x40x40 (largoxaltoxancho). Podemos optar por terrarios de PVC, vidrio o acrílico.
Iluminación: a estos animales no les gusta la luz diurna, y suelen permanecer ocultos gran parte del tiempo. Por ello, no deberían necesitar más que la luz que entre por una ventana parcialmente cerrada, en tanto se mantengan en un sitio algo más oscuro. Si la habitación en sí no tiene luz, mejor, aunque podemos usar luz roja.
Substrato: necesitan un substrato que retenga la humedad, ya que viven en lugares oscuros y húmedos, como cuevas. Los mejores substratos son la fibra de coco, la turba, el compost, el humus de lombriz o el musgo sphagnum.
Plantas: debemos asegurarnos de que las plantas que vayamos a usar no exigen demasiada luz. Plantas como los helechos, la calatrava, la malamadre, el musgo o algunas especies de bromelias son buenas plantas para este animal.

Temperatura: necesitan una temperatura más reducida que la mayoría de animales de selva, ya que viven en lugares oscuros y frescos. Una temperatura constante de 20 °C es suficiente para este animal, pudiendo bajar un poco por la noche (nunca menos de 15 °C). Podemos utilizar lámparas de cerámica o una manta térmica, aunque el calor del propio establecimiento puede llegar a ser suficiente.
Humedad: necesitan una humedad elevada, pudiendo vivir en lugares con un 80-85% de humedad. Esto se consigue reduciendo ligeramente la ventilación, a través de la vegetación natural y rociando el terrario con frecuencia.
Alimentación: suelen comer artrópodos pequeños que cazan en el suelo de la selva y de las cavernas, por lo que son recomendables insectos que se muevan en la oscuridad, de tamaño entre pequeño y medio y con agilidad reducida. Insectos como los grillos, las cucarachas, los escarabajos pequeños y otros artrópodos son especies adecuadas para que este arácnido cace. Sólo debemos darle lo que vaya a comerse, y solo unas dos veces por semana.

Hugiene: al vivir en lugares húmedos y oscuros, debemos tener cuidado con la proliferación de hongos y bacterias. Afortunadamente, los colembolos, los isopodos y las lombrices de nuestro equipo de limpieza pueden encargarse de este problema. Aún así, debemos vigilar siempre el terrario, y debemos retirar las hojas dañadas siempre.
PRECAUCIONES
-no conviene manejarlos demasiado. Son algo delicados y se estresan con facilidad.
-no están incluidos en ningún apéndice del CITES, aunque se ven tan poco en cautividad que es muy probable que la mayoría sean ejemplares de captura. Para evitar problemas, es mejor contactar a un criador certificado que pueda asegurar que son ejemplares criados en cautividad.
Si habéis visto la película de Harry Potter y el Cáliz de Fuego, es posible que recordéis a esa extraña araña que el profesor Moody usaba para explicar las maldiciones imperdonables. Pues bien, os presento a un pariente suyo bastante similar. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista