Legalidad 3
Buenos días. Tras haber hablado ligeramente sobre los aspectos del Convenio CITES a la hora de adquirir animales sujetos a ciertas regulaciones debido a su estado de conservación en la naturaleza, toca hablar sobre un aspecto que mucha gente suele pasar por alto y que, al haber tanto desconocimiento, muchos suelen pensar que los animales que tenemos son ilegales.
Es muy cierto que muchos de estos animales, debido a su tamaño o a su toxicidad (recordemos que es conveniente DEJAR LOS ANIMALES VENENOSOS A LOS PROFESIONALES) pueden producir daños a terceras personas o incluso a nosotros mismos.
Es por estas caracteristicas que muchos de estos animales se incluyen en un apartado de animales potencialmente peligrosos. Seguramente ya hayamos oído hablar sobre los perros potencialmente peligrosos, pero lo cierto es que dichas licencias incluyen otra clase de animales. Sin ir más lejos, los que nos competen son los siguientes:
Reptiles: aunque es más que obvio que los cocodrilos, caimanes y serpientes venenosas son reptiles peligrosos por antonomasia, las leyes españolas ya ponen en el punto de mira a cualquier reptil que pese más de dos kilos en estado adulto, al margen de si este supone un peligro o no. Esto, por raro que parezca, incluiría también a las tortugas de tierra de gran tamaño (géneros Chelonoidis, Centrochelys o Aldabrachelys)

Artrópodos: es muy cierto que en este aspecto, los más habituales suelen ser las tarántulas y escorpiones del género Pandinus o Heterometrus (famosos por sus grandes pinzas y su pequeño aguijón).
Estos artrópodos suelen tener un venenos más suave que otras especies más pequeñas (incluso más suave que nuestras famosas abejas de la miel).
Sin embargo, siempre existe el riesgo de que piquen a una persona alérgica, lo que les incluiría en la lista de animales peligrosos al causar la hospitalización de esa persona

Dicha licencia varía de comunidad en comunidad, y de la misma manera que no todos los perros peligrosos son los mismos en cada una, estos animales varían también. Por lo tanto, mi consejo sería que, antes de adquirir cualquier animal, os informéis bien al respecto. Los principales órganos que pueden asesoraros son las delegaciones territoriales de vuestra comunidad, las entidades de protección natural, organismos veterinarios y personas que trabajan en parques zoológicos. Además de eso, es necesario, para no dejar cabo suelto ninguno, otras medidas de las que se hablará más adelante. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista