Legalidad 2.

Buenos días. En la última publicación que se subió al blog, ya avise de que íbamos a abordar el tema de la legalidad. Y si bien es cierto que algunas posturas en contra de nuestra afición nacen del desconocimiento, varios ejercicios legales pretenden proteger la afición, hobby o negocio de la terrariofilia sin poner en peligro la fauna silvestre (ni a las perdonas con las que convivimos)

Empecemos con el que es, posiblemente, uno de los ejercicios legales más conocidos; la famosa CITES.

En el año 1975, esta convención nace con un objetivo; la protección de fauna y flora silvestre a través de un comercio LEGAL (si, lo habéis leído bien).

Es cierto que en los últimos años han corrido varios rumores de personas que poseían animales amenazados o potencialmente peligrosos, si bien es cierto que el revuelo que se causa cada vez que uno de estos animales aparece en las noticias pone la situación del hobby en el punto de mira.

Sin embargo, es necesario saber que la CITES existe, y que es este ejercicio legal uno de los que protege tanto a los animales como a las personas. Además, al fomentar la cría en cautividad de especies amenazadas permite que las poblaciones salvajes se mantengan más estables.

Por supuesto, esto no ocurre solamente en España, y es que a día de hoy son alrededor de 180 países los que han firmado este acuerdo a fin de promover un comercio adecuado de las especies listadas.

A día de hoy, la cifra asciende a 35000 especies. Al haber tantas, es necesaria una clasificación, la cual se organiza en función del índice del peligro de extinción de cada especie; y como resultado, esto se recoge en tres apéndices. Vamos a ver cada uno de ellos:

Apéndice 1: dentro de este apéndice se recogen animales en un peligro de extinción crítico, por lo que su comercio está estrictamente prohibido, salvo quizás algunas poblaciones que vivan en un país determinado. Se incluyen en este Apéndice especies como primates, grandes mamíferos, cetáceos y varias especies de loros, entre otras muchas.

Las iguanas del género Brachylophus también están incluidas en esta parte

Apéndice 2: en estecapartado se incluyen especies que no necesariamente están amenazadas, pero que pueden necesitar regulaciones o bien como medida preventiva o bien por su semejanza con especies del Apéndice 1. En el campo de la terrariofilia suele haber alguna que otra especie, ya que este apéndice incluye a casi todas las pitones, boas, tortugas de tierra, varias especies de lagartos, ranas y algunos artrópodos

Pueden no parecer la mejor mascota, pero son muchos los que tienen o quieren una de estas. Por esta razón, su tenencia está regulada

Apéndice 3: este puede que sea el más peliagudo y escabroso, ya que requiere la intervención de otros organismos. Dicho comercio afectaría a la población del animal dentro de un país que ya regula su comercio, pero necesita de otros países o Estados para regular ese comercio. Especies como las poblaciones de la familia Chelydroidea (tortugas mordedoras) dentro de Estados Unidos o los galápagos europeos en las poblaciones de Ucrania

Estas tortugas son famosas por sus mordiscos. No metas la mano ahí

Con la esperanza de haber arrojado un poco de luz sobre este escabroso tema, hago el siguiente apunte; a aquellos que quieran adquirir alguno de estos animales, siempre es aconsejable acudir a un criador de confianza, y siempre solicitar el cites en la documentación del animal (deben incluirte un papel con la información de ese animal o planta)

Modelo de documento CITES en el ámbito europeo. Fuente: Eur-lex

Por otro lado, un recordatorio a aquellos que se oponen a la tenencia de estos animales; es cierto que estos animales no son los más populares en el mercado, y que algunas personas no están lo bastante cualificadas para tener estos animales, pero os aseguro que su prohibición no es la solución. Y he aquí una prueba de ello. Para más información, os invito a entrar en https://cites.org/esp y revisarlo detenidamente. Os aseguro que no os arrepentiréis. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista


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