Buenos días. Tras el parón que han supuesto estos días navideños, considero que es un momento importante para poder, además de desearos una feliz Navidad, sacar a la luz un tema importante sobre los reptiles y anfibios en la terrariofilia
¿Tiene esto algo que ver con la Navidad? Curiosamente, sí, y comienzo informando de que, igual que un perro no es recomendable como regalo de Navidad, un reptil o un anfibio tampoco lo son. Así que ya sabéis, ACORDAROS DE HACER VUESTRA INVESTIGACIÓN Y TOMAROS EL TIEMPO QUE NECESITEIS PARA ASESORAROS SO RE EL ANIMAL QUE PODEIS TENER EN CASA.
Dejando esto de lado, ed importante centrarse en los colores tan llamativos de la Navidad, los cuales son el rojo, el verde y el blanco. Esto me da pie para hablar de dos conceptos muy importantes en estos animales. Veámoslo más a fondo:
Empezaremos explicando un término conocido como mimetismo batesiano. Si hablamos de mimetismo, lo primero que se nos viene a la cabeza es camuflaje, y es cierto que muchos de estos animales usan unos colores entre parduzco y verdoso para camuflarse.
Sin embargo, otras especies usan colores muy llamativos como defensa. Este colorido básicamente significa «no te acerques o morirás». No obstante, muchas especies pueden tener el mismo color que especies venenosas siendo totalmente inofensivas, y seguro que algunos de mis lectores saben de qué animal estoy hablando.
No hay duda de que las falsas corales (Lampropeltis triangulum) son el mejor ejemplo de este fenómeno, ya que imitan a las serpientes coral (género Micrurus) que son especialmente venenosas y con las que, a veces, cohabitan.

Pero este caso no es el único, y hay especies que usan técnicas muy similares. Especies como la serpiente toro (género Pituophis) ensanchan su cabeza y bufan fuertemente para parecerse a las serpientes de cascabel con las que conviven. Imitan, además, su comportamiento agresivo.

Otros ejemplos, como las culebras de agua de Norteamérica (género Nerodia) imitan a las mocasines (género Agkistrodon) serpiente muy venenosa que vive en los pantanos de Norteamérica. Otro ejemplo son las serpientes que pueden erguirse como las cobras sin tener nada de veneno, como la falsa cobra egipcia (Rhagerhis Moilensis). Pero, ¿que ocurre con estas especies similares que viven muy lejos unas de otras?
Pues bien, este caso es el segundo término, el cual recibe el nombre de evolución convergente. A través de este proceso, especies animales que viven en hábitats similares, pero en regiones totalmente distinta, adquieren aspectos y rasgos muy similares. Un ejemplo de esto es la similitud entre la boa esmeralda (Corallus Caninus) y la pitón verde de árbol (Morelia Viridis), las cuales son muy parecidas pese a que las separa el océano pacífico.


Existen otros ejemplos, tales como el dragón de agua chino (Physignathus Coccincinus) y la iguana verde (Iguana Viridis), dos especies que viven en Asia y Sudamérica respectivamente, y que son extremadamente parecidos


Existen varios ejemplos más, como la pitón India (Python Molurus) y la pitón africana (Python Sebae), que suelen ser difíciles de reconocer una de otra. Aún así, no deja de ser un testimonio de lo fascinante que es la evolución, y de cómo está ha conseguido la adaptación, supervivencia y aparición de muy variables especies. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista