¿Abrazo del oso? Por favor… parte 2

Clasificación 18

Buenos días. Tras haber hablado muy superficialmente sobre las constructoras, toca hablar sobre las dos superfamilias de estos grandes ofidios de manera separada. En este caso, empezaremos por la superfamilia Pythonoidea.

Con este nombre, es bastante obvio que las pitones (familia Pythonidae) van a ser una de las protagonistas, siendo además, una de las familias más conocidas y famosas (o infames) entre los oidios. Y si bien destacan por su tamaño y su fuerza, hay varias especies (como ya dije en la publicación pasada) que no alcanzan esos tamaños tan monstruosos. Veamos ahora a cada una de ellas.

Pythonidae: comúnmente llamadas serpientes pitón, estás serpientes se caracterizan por la presencia de fosetas loreales en la boca (pequeños hoyos con los que detectan el calor), dientes filosos, ojos con pupilas verticales y la presencia de cuidado parental al poner los huevos. Destacan en esta familia la gigantesca pitón reticulada (Malayopython Reticulatus) o la pitón de Birmania (Python Bivittatus), si bien es cierto que otras especies, como la pitón real (Python regius) o la pitón moteado australiana (Antaresia Maculosa) tienen un tamaño más manejable. Otras especies, como las pitones alfombra (género Morelia) destacan por un temperamento algo más nervioso y un cuerpo más delgado

La pitón africana (Python Sebae) es un ejemplo dentro de esta familia

Loxocemidae: aunque son conocidas popularmente como «pitones excavadoras» no son auténticas pitones, aunque están emparentados con ellas. Viven bajo tierra, por lo que es difícil estudiarlas, y no es mucho lo que se sabe de ellas, salvo su tamaño (algo más de medio metro). Aún así, sabemos que tienen unos poros que desprenden esencias que repelen a hormigas y otros insectos. Se distribuyen por Centroamérica, comen roedores y huevos y solo se conoce una especie, la Loxocemus Bicolor

Loxocemus bicolor. Fuente: iNaturalist

Xenopeltidae: estás serpientes han empezado a verse muy recientemente en el mercado, si bien es cierto que es la única familia de la superfamilia Pythonoidea que no está registrada en el convenio CITES que regula el comercio de fauna y flora amenazada. Reciben popularmente el mo.bre de serpiente rayo de sol, debido al brillo de sus escamas y, al igual que las pitones excavadoras, pasan mucho tiempo bajo tierra y hay varias fuentes que afirman que son inmunes al veneno de serpientes como kraits (género Bungarus) y cobras (género Naja). Viven, por tanto, en Asia

Como veis, el nombre le queda que ni pintado. Fuente: i Naturalist Ecuador

Como acabamos de ver, la superfamilia Pythonoidea incluye algunas especies que, si bien pasan desapercibidas, suelen ser especies más aconsejables que las grandes constrictoras como la pitón de Birmania (Python Bivittatus), para iniciarse en el cuidado de los ofidios; su docilidad, tamaño manejable y cuidados relativamente sencillos hace de especies como la serpiente rayo de sol o la pitón excavadora una buena opción a sus gigantescas primas. Más adelante, hablaremos sobre sus primas, las boas. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista


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