Clasificación 7
Buenos días. Tras haber hablado sobre los urodelos y los anuros, toca hablar sobre uno de los anfibios más raros; de hecho, son tan raros que no mucha gente sabe que existen, por lo que no están disponible en cautividad. Hoy toca hablar de los ápodos (orden Gymnophiona)
Hablar de los ápodos (lo cual significa «carente de patas») no es sencillo. Se trata de uno de los anfibios más sorprendentes de este mundo
¿Qué les hace tan sorprendentes? Pues bien, hay que destacar varias cosas sobre ellos, que hace que todo lo que habíamos creído sobre los anfibios se desmienta
Apariencia: la forma de las cecilias es muy simple. Simplemente son un cilindro alargado y viscoso (no olvidemos que siguen teniendo piel desnuda), además de ser ciegos y vivir bajo el suelo casi todo el tiempo. Aún así, algunas especies tienen colores muy brillantes para ahuyentar a sus depredadores

Dientes: pese a que los anfibios no destacan por tener colmillos grandes, estos anfibios poseen unos huesos macizos y unos dientes filosos que les permiten cazar lombrices, su alimento favorito

Puestas: por raro que resulte, la disposición de los huevos de estos animales permiten a las hembras de la mayoría de especies ponerlos en tierra firme

Estos animales son increíblemente raros, y como no se suelen ver en la superficie, pasan muy desapercibidos, hasta el punto de que a veces se les confunde con las serpientes o con lombrices gigantes. Próximamente hablaremos sobre los reptiles. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista