Buenas tardes. Hoy vengo con otro encuentro que he tenido durante muchas de mis salidas al campo. Esta vez, volvemos con un insecto
En este caso, se trata de uno de los depredadores más conocidos en el mundo de los insectos, y su reputación le precede. Se trata de nada más ni nada menos que de la mantis religiosa
La mantis es un insecto de unos 7 centímetros de largo. No obstante, otras especies de los trópicos, como la mantis demoníaca (Idolomantis diabolica) pueden hacerse incluso más grandes

Si bien es cierto que en cua to a forma y tamaño son muy diversas, hay una similitud; todas son depredadoras, equipadas con unas potentes garras con las que agarran a su presa mientras la devoran
Este encuentro es además, prueba de la diferencia entre especies en una misma área geográfica, ya que me encontré con dos especies. Por un lado, tenemos a la mantis religiosa; pero por otro, tenemos a la empusa (empusa pennata)

Aún tratándose de una ninfa (es decir, insectos que, como los grillos y cucarachas, no pasan por el estado de pupa) no deja de ser un cazador eficiente desde que nace, cometiendo el canibalismo al macho tras el apareamiento. Muchas especies, de hecho, pueden hasta comer colibrís, pequeños roedores y serpientes pequeñas

Igual que todas las ma tis, son insectos adaptados a camuflarse y a trepar grandes alturas, por lo que su terrario necesitará una altura mayor que la lo gitud o la anchura (OJO! NO COJAS ANIMALES DEL BOSQUE) y hablando de terrarios, próximamente volvemos a nuestra programación habitual. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista