Buenas tardes. Hoy toca publicar una nueva entrada, y aunque no tiene nada que ver con el zoo, si es cierto que ha ocurrido por aquellos lares. Obviamente, no podía olvidarme de mis salidas al campo, en las que casi siempre encuentro algo interesante
Esta vez no iba a ser menos, y es que después de mucho tiempo, me encontré un sapo en la calle. Obviamente, cuando pensamos en sapos, se nos viene a la cabeza un anfibio rechoncho y lleno de verrugas que segrega veneno por sus glándulas partidas, situadas tras los ojos

Sin embargo, esta especie era un poco diferente, ya que se trataba de un sapillo moteado (Pelodytes ibericus).
Comparado con otros animales llamados popularmente «sapos» esta especie es mucho más pequeña, por no encinar que sus extremidades traseras están mucho más desarrolladas, lo cual le da la apariencia de una rana.

Pero lo cierto es que las similitudes son tan solo físicas, y si nos detenemos, vamos a encontrar trabajo algunas diferencias.
Por ejemplo, nos daremos cuenta de que sus ojos tienen pupila vertical (como los gatos) y no horizontal, como nuestros anuros, lo cual es una adaptación a entornos con poca luz

Otro rasgo es el entorno. Estos sapillos son más resistentes que las ranas a la falta de agua, por lo que se pueden encontrar en lugares como bosques, campos, riachuelos, tierras de cultivo y un largo etcétera. Aun así, dependen del agua para reproducirse, y es aquí donde se ve la siguiente diferencia
En contraste con las ranas, que ponen huevos en forma de racimo, o los sapos, que los ponen en forma de cordón, estos sapillos ponen los huevos adheriéndolos a las plantas acuáticas, lo que les da una apariencia de espiga o mazorca

Es, en resumen, uno de esos anfibios que solemos pasar por alto e incluir entre otras especies cuando tienen varias diferencias con respecto a otras más conocidas, tales como el sapo corredor (Epidalea Calamita) o la ranita de San Antonio (Hyla Arborea). Próximamente iré subiendo más contenido. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista