Cronicas zoológicas 6
Buenos días. Hoy sigo con mis publicaciones en lo referente a mis 9racticas del zoo de Santillana. Y hoy vengo con una entrega un poco especial
¿Sabiais que el zoo de Santillana tiene una sección dedicada a los artrópodos? Pues así es. De hecho, la mayor parte de la instalación la ocupa el jardín de las mariposas, el cual consiste en una especie de invernadero gigante donde puedes ver mariposas de diferentes especies volando libremente por todo el recinto.
Obvia.ente, de vez en cuando hay fugas, aunque no suelen sobrevivir mucho tiempo fuera. Necesitan mucho calor y humedad, por lo que no hay riesgo de invasión.
Pero ¿tiene esto algo que ver con el blog? Lo cierto es que sí. Además de tener unas tortugas y unos camaleones en el lugar (los cuales eran mi responsabilidad), también tuve la oportunidad de interactuar con algunos artrópodos.
Por ejemplo, tuvimos que sacar unos cuantos insectos corteza (Extatosoma Tiaratum), los cuales se alimentan de zarzamora, y puedo dar fe que recoger esas plantas es un asunto peliagudo (nunca mejor dicho)

Además de estos insectos, el insectario cuenta con una amplia colección de tarantulas de Sudamérica. Estas especies son muy habituales en el comercio de mascotas, puesto que suelen tener un carácter más relajado y un veneno más suave que sus primas africanas y asiáticas. Eso sí, mejor no meter la mano, porque comen langostas como si fueran rosquillas

Aun así la historia no acaba ahí. De hecho, puedes ver algún que otro insecto palo campando entre las plantas del jardín de mariposas. Comen hojas y son total.ente inofensivos. Eso sí, no son fáciles de ver
Además de eso, no es raro que, de vez en cuando, se te pose una mariposa en el cuerpo. Bien seas un visitante o un cuidador, pasa continuamente. Aun así, igual que con los insectos palo, no hay nada que temer

Aprovecho también para mandar un saludo a la gente del zoo y a mis compañeros de prácticas, a los que casi siempre veía en el aviario cuando iba a dar de comer a los camaleones, pero eso será otra historia. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista