Grandes ofidios

Cronicas zoológicas 5

Buenas tardes. Hoy seguimos publicando contenido sobre mis practicas en el zoo de Santillana del Mar. Hace poco, ya comenté las mordeduras que me llevé de parte de algunas serpientes pequeñas. Pues bien, ahora toca hablar de las grandes

Lo cierto es que en este aspecto, el zoo de Santillana cuenta con especies como la pitón reticulada (Malayopython Reticulatus) o la anaconda amarilla (Eunectes Notaeus), ambas especies muy agresivas y cuyas mordeduras, pese a no ser venenosas, pueden ser fatales, hasta el punto de necesitar intervención quirúrgica o puntos de sutura.

Afortunadamente, las serpientes de este zoo eran bastante tranquilas (y eso que las reticuladas eran las que más me preocupaban) y permitieron llevar a cabo la limpieza de sus terrarios de manera adecuada

Sea como sea, lo cierto es que tener un animal como estos delante, impresiona

Aun así no puedo decir lo mismo de las pitones reales (Python Regius) o las pitones de Birmania (Python Bivittatus). Parecía que estas serpientes estaban siempre alertas y listas para comer ( y eso que la piton real es de las más famosas como mascota por su docilidad)

Con esta pitón debías tener mucho ojo y alimentarla antes de entrar

Otras, como las boas bebés, nacidas en este zoo el 15 de abril, resultaron ser mucho más amistosas que sus padres, los cuales respondían buen ala comida, aunque de eso hablaremos en otra publicación

De hecho, he hecho una apuesta con la cuidadora; yo digo que el oscuro es macho y las otras dos, hembras. ¿Vosotros qué opinais?

En resumen, esta experiencia me ha hecho abrir los ojos sobre el cuidado de estos colosales reptiles. Ya no es solo el tamaño uno de los inconvenientes (los terrarios eran casi del mismo tamaño que mi habitación) sino que su carácter es un punto crucial. Proximamente iré subiendo más contenido. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista


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