Alimentación 18
Buenos días. Si os acordáis, en nuestra última entrada estuvimos hablando sobre las aves y derivados disponibles para alimentar a nuestros animales. Pues bien, hoy es el turno de los mamíferos.
Hay que decir que los ancestros de estos animales aparecieron hace unos 200 millones de años, después de la gran extinción del Pérmico-Triásico, la cual extinguió al 95% de las especies que habitaban por aquel entonces la Tierra. Hoy día, contamos con miles de especies terrestres, acuáticas, marinas e incluso voladoras.
Lo cierto es que la aparición de los mamíferos propiamente dichos, poco después de la extinción de los dinosaurios, supuso un antes y un después en la dieta de los reptiles. Al ser más nutritivos que los insectos y escarabajos que antes casaban, algunos reptiles empezaron a cazarlo en su lugar.
Son varias las especies de reptiles que pueden derribar presas de gran tamaño como búfalos, ciervos, cabras o cerdos salvajes. Sin embargo, por razones de logística, tasa de reproducción y abastecimiento, normalmente se recurre a una alimentación alternativa en cautividad. Veamos algunos de ellos.
Ratón común (Mus Musculus): este roedor es el alimento vivo por excelencia para serpientes. Se pueden ofrecer en diversos tamaños, siendo los pinkies (crías) los más pequeños. Y aunque no solo las serpientes se pueden beneficiar de esta presa, es cierto que no todos los animales las deben comer con frecuencia, ya que para animales como anfibios o grandes artrópodos, la carga nutricional y la grasa serían muy elevadas

Rata (Ratus Norvegicus): este roedor sirve para alimentar serpientes de un tamaño mediano, como algunas boas, pitones de tamaño medio, varios coloridos o aves de presa. Igual que los ratones, se pueden ofrecer en varios tamaños.

Ratón de Benín (Mastomys Natalensis): igual que el ratón de laboratorio, esta especie viene en tamaños variados. Sus cuidados son muy similares, aunque precisan de más espacio
Conejo: este animal es, sin duda alguna, el preferido de las grandes serpientes, tales como la pitón birmana (Python bivittatus) o la anaconda verde (Eunectes murinus). No solo los hay en diferentes tamaños, sino que esta varía en función de la raza, siendo el más grande el gigante de Flandes, los cuales pueden pesar 10 kgs y medir un metro

Conejillo de Indias (Cavia porcellus): si bien es cierto que este animal se tiene mucho como mascota, también son validos para alimentar serpientes, lagartos e incluso aves de presa

Jerbos: si buscas variar la dieta de tu animal y ofrecerle algo más que ratones, los jerbos son también una buena opción. Crian bien y son relativamente fáciles de tener, si bien necesitarán más espacio y altura para moverse con libertad

Hay varios criadores que también les pueden dar ardillas, lo cual no es muy recomendable debido a sus dientes. Sin embargo, una cosa es cierta; estos animales deben darse previamente sacrificados, ya que si nuestro animal lo rechaza, corremos el riesgo de que el roedor (o lagomorfo, si es un conejo) ataque a nuestro reptil. Del tema de sacrificio, hablaremos en un post posterior. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista
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