Un poco de historia

Muy buenas tardes. Ya expliqué en la primera entrada que este espacio iba a estar destinado a la terrariofilia, además de explicar lo que significaba este extraño término. Mencioné igualmente que esta afición o profesión (recordemos, hoy día hay muchos profesionales que viven de eso) es mucho más antigua de lo que se cree, pero que esto se iba a explicar más adelante. Pues bien, de esto va a tratar esta entrada.

Trazar los orígenes de la terrariofilia es relativamente complicado, pero lo cierto es que si reducimos el término a su simple significado (esto es, mantenimiento de reptiles, anfibios o invertebrados en cautiverio) ya podemos encontrar actividades como estas en el Antiguo Egipto. Uno de los animales que más llama la atención de esta tierra es la cobra de bandas (Naja Haje) la cual saltó a la fama por ser la supuesta serpiente que mató a Cleopatra. Sin embargo, hay otro reptil que en Egipto era venerado como un dios; el cocodrilo. De hecho, uno de sus dioses, Sebek, es representado como una figura humanoide con la cabeza de un cocodrilo. Esta era una de las razones por las que estos monstruosos reptiles eran mantenidos en templos, donde se les brindaban todos los cuidados necesarios y vivían a cuerpo de rey. Esta tradición parece haber sobrevivido hasta hoy, y algunos miembros de la etnia nubia aun conservan a este animal como mascota hoy día.

Otro ejemplo lo encontramos en Roma y Grecia, donde algunos hogares ya contaban con un animal que se ha tenido como mascota hasta nuestros días; las tortugas. No hay duda de por qué las tortugas de tierra son tan populares. Las principales especies que habitan por Europa sonla tortuga mediterránea (Testudo Hermanii) y la tortuga marginada (Testudo Marginata). Estas especies ya eran mantenidas en varios jardines por su docilidad, tranquilidad y dieta herbívora. Un ejemplo de esto es la tortuga que se encontró fosilizada en las ruinas de Pompeya (79 d. C)

Aunque no eran los únicos que mantenían de estos animales en Europa. Los celtas tenían una interpretación sobre las serpientes muy diferente a la que muchos tienen hoy día. Varios curanderos eran representados con ellas, por no mencionar que pueden encontrarse a estos animales en antorchas y adornos como broches o brazaletes.

Cruzando el charco, nos encontramos uno de los ejemplos más conocidos al respecto; el Zoo de Moctezuma Este rey azteca conoció la llegada de Hernán Cortés a América allá por el siglo XVI. Pues bien, una de las cosas que le hizo tan famoso fue que tenía su propio zoo. México destaca por la gran variedad de fauna y flora que habita allí, y entre los animales que habían en este zoo podemos destacar serpientes, jaguares, aves de presa, caimanes, pirañas y un largo etcétera. Este zoo no estaba abierto al pueblo, y aunque la tenencia de dichos animales representaban el poder de este rey, lo cierto es que su función aun no ha quedado muy clara.

Sin embargo, la terrariofilia tal y como la conocemos hoy día no daría sus primeros pasos hasta la Europa del Siglo XVIII. En esta época, algunas familias aristócratas, emocionadas por los nuevos descubrimientos y los lugares exóticos, alojaban algunos reptiles y anfibios en pequeños terrarios o frascos sin más. Sobra decir que por los escasos conocimientos, los deficientes sistemas de calefacción y la diferencia de temperatua, estos animalitos desafortunados no vivían mucho tiempo.

Hoy día, la terrariofilia ha evolucionado de manera exponencial, y lo que antes parecía reducirse a casas de fieras, hoy ha dado pie a diferentes proyectos muy interesantes, desde labores de conservación de especies hasta talleres de educación medioambiental que hoy día se siguen llevando a cabo en diversas partes del mundo. Pero en este tema profundizaremos más adelante. Nos vemos en la próxima, y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista


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