Empieza la aventura

Un nuevo proyecto se abre camino

Con el auge del mundo globalizado, las fronteras se muestran cada vez más y más difusas. El conocimiento de nuevos lugares ha permitido el descubrimiento de nuevas especies, algunas de hecho, descubiertas hace apenas unos años, lo cual hace que el interés por la conservación de sus ecosistemas sea un tema aún más relevante.

El contenido de este blog va dedicado al que es, posiblemente, uno de los métodos de conservación más populares que existen; la terrariofilia. Este concepto no consiste ni más ni menos que en el proceso por el que, ya sea por afición o por labor conservacionista (como hacen los parques zoológicos) se procede a la recreación de un hábitat natural (terrario) para el adecudo alojamiento de un animal (los más populares suelen ser anfibios, reptiles e invertebrados).

Este hobby ha producido tanto maravilla como descontento. De hecho, no todos entienden que haya gente a la que le gusten animales como los citados antes (lo cual no quita que la comunidad de terrariófilos siga creciendo y creciendo, hasta el punto de que a día de hoy haya miles de hogares con al menos un animal de los ya mencionados). Por otra parte, varias personas no lo consideran ético por el hecho de ver a un animal metido dentro de un terrario. Pero como van a ir mostrando las próximas publicaciones, la terrariofilia tiene nada y menos que ver con eso.

Este campo incluye a varios profesionales que han sabido sacar adelante a varios animales al borde de la extinción en su hábitat natural. Un ejemplo de ello son los profesionales del Bioparc Fuengirola, que el mes pasado lograron n más ni menos que la eclosión de cinco huevos de dragón de Komodo (varanus komodensis) en sus instalaciones. Por si esto sonara a poco, estos mismos profesionales lograron sacar adelante en enero de este año a tres crías de varano azul (varanus macraei), posiblemente uno de los lagartos más extraños y bonitos que existen.

Este campo tiene miles y miles de ejemplos como este, lo cual nos hace pensar que este ejercicio, bien sea llevado a cabo por aficionados o por profesionales, tiene más historia de la que muchas personas creen. Sin embargo, ese tema se tratará en otra entrada. Hasta la próxima. Y recordad, la naturaleza esconde maravillas más allá de donde alcanza la vista.


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